La intervención aborda la rehabilitación integral de una vivienda situada en el casco histórico de Pinilla del Valle, partiendo de una premisa clara: recuperar las cualidades de la arquitectura existente y adaptarlas a una nueva forma de habitar.
La principal estrategia consiste en introducir una nueva escalera en una posición central de la vivienda. Más que un elemento de comunicación vertical, la escalera actúa como el eje organizador del proyecto y como un captador de luz natural, permitiendo que esta alcance el corazón de la planta baja, tradicionalmente más oscura. Su diseño ligero y permeable favorece el paso de la luz y mantiene la continuidad visual entre los distintos niveles. Construida en acero en acabado natural, la escalera establece un contraste sereno con la materialidad existente y se integra con honestidad, expresando con claridad la intervención contemporánea.
La rehabilitación se apoya también en la conservación y recuperación de los elementos con mayor valor arquitectónico y emocional de la vivienda. La chimenea original se mantiene como pieza protagonista del espacio principal, mientras que el acceso de piedra se restaura para preservar la memoria constructiva del edificio y reforzar el vínculo con su contexto histórico.
El resultado es una rehabilitación que entiende la arquitectura como un proceso de continuidad. La vivienda conserva las huellas de su historia, al tiempo que incorpora nuevas soluciones espaciales y constructivas que mejoran su habitabilidad y permiten afrontar una nueva etapa sin perder su identidad.