La reforma de esta vivienda de 45 m² parte de un planteamiento claro: crear un espacio versátil, luminoso y atemporal que maximice su atractivo para el mercado del alquiler, combinando funcionalidad y diseño en cada decisión.
La propuesta apuesta por una estética neutra y equilibrada, capaz de adaptarse a diferentes estilos de vida, donde la calidad espacial se construye a través de la luz, los materiales y la atención al detalle.
La tarima escogida desempeña también un papel protagonista, actuando como hilo conductor de toda la vivienda y estableciendo un diálogo sutil con el exterior. Sus tonalidades y textura hacen destacar las copas de los árboles visibles desde la terraza, reforzando la conexión visual entre interior y paisaje.
El resultado es una vivienda serena y contemporánea, donde cada metro cuadrado ha sido cuidadosamente optimizado para ofrecer confort, funcionalidad y una experiencia espacial cálida y acogedora.